martes, 11 de marzo de 2008

Simplemente la vida


Es probable que yo me divierta o me relaje escribiendo; de pronto tú te sientas a gusto comiéndote un chocolate. Hay gente que disfruta sacarse los mocos; incluso hay otras que se los comen. Cada cabeza es un mundo; algunas más corrompidas que otras, algunas menos cochambrosas. No hay nada más de pinga que escuchar el silencio. Claro, eso lo disfruto yo. Otras personas disfrutan el ruido. Voy a ser un poco más claro con mi idea; una parte afortunada de la población de esta bola de mierda tenemos un trabajo. Me atrevería a decir que la mayoría no lo disfruta del todo, pero muchas personas disfrutan de su vaina. Yo me tripeo mi oficina, estoy en Mercadeo y es gratificante generar ideas y materializarlas. Coño panas, pero para mi no hay nada mejor que disfrutar de las cosas simples. El disfrute se asocia con placer. Siéntate en la orilla del mar y solo mira y escucha; pasa varios minutos hablando con la nada (mosca con una insolación). Estoy seguro que esa sensación te hará sentirte vivo. Pero vamos al extremo; toma una botella de ron y siéntate con tu pana o contigo, emborráchate, habla guevonadas, esfuérzate por manejar tu equilibrio y pasa el ratón. Eso también te hará sentirte vivo. Orinar cuanto te estás reventando, cagar cuando te estás cagando, comer cuando tienes hambre, tirar cuando las hormonas te lo pidan, dormir cuando te de la gana. En las cosas simples está la grandeza. Cojo culo y pago con chapa!